"Tu tiempo es limitado, entonces no lo desperdicies viviendo la vida de otro. No se dejen atrapar por el dogma, que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejen que el ruido de las opiniones de los demás ahogue tu propia voz interior. Y lo más importante, tengan el coraje de seguir a su corazón y a su intuición". Steve Jobs.

lunes, 12 de septiembre de 2011

6º AÑO EL ESTADO DE BIENESTAR






El Estado de Bienestar

Con la crisis de Wall Street de los años 30 se comienza a pensar que el Mercado por sí solo no garantiza la adecuada distribución de recursos y un crecimiento económico equilibrado, y por tanto, que el Estado debe intervenir en la distribución de los recursos y la renta. Después de la Segunda Guerra Mundial se produce un importante crecimiento económico, acompañado de una fuerte presión social para distribuir la renta y la riqueza. Además, la progresiva implantación del sufragio universal y el clima de consenso alcanzado hace que el Estado por primera vez pase a ser el protagonista absoluto de la protección social. Mientras antes se trataba de proteger a la sociedad de la avaricia del Estado, a partir de este momento se invierten los papeles y se trata de proteger a la sociedad a través de la acción del Estado.

La implantación del Estado de Bienestar parecía dejar prácticamente la resolución de los problemas y conflictos en manos del Estado: es decir su protagonismo y consolidación como único sistema de acción adecuado para satisfacer las necesidades de los ciudadanos. Esto hace que este tipo de Estados se caracterice por un constante aumento de su estructura, elevado gasto social en proporción al P.N.B. y un importante desarrollo del sector público. El Estado de Bienestar propicia los siguientes cambios:

  • La introducción y ampliación de una serie de servicios sociales entre ellos la seguridad social.

  • Mantenimiento del pleno empleo como objetivo político primordial.

  • Nacionalización de servicios fundamentales.



Para lograr estos objetivos el Estado de Bienestar se basa en una industrialización sostenida, un aumento del sector servicios y en el desarrollo de las clases medias. Sus fundamentos son relativamente sencillos, por un lado se produce un reconocimiento de que cada miembro de la comunidad debe tener un mínimo nivel de vida y para ello se responsabiliza de una serie de servicios (educación, vivienda, servicios sociales, seguridad social, etc.). Por otro, se compromete a mantener una estabilidad económica, tratando de controlar los ciclos de crisis de la economía mediante su intervención a través de programas públicos. Finalmente se compromete al pleno empleo como uno de sus principales aspectos.

Este modelo que funcionó en los países occidentales, entra en crisis en los años 70.

La crisis del Estado de Bienestar

Lo cierto es que el modelo se mostró incompleto y entra en crisis, por ello, en un intento de disminuir la sobrecarga a que se ve sometido, el Estado pretende reducir servicios, desviando el máximo posible al campo del mercado, desmontando los servicios públicos y restaurando los mecanismos de libre competencia. En la actualidad se habla al menos de tres elementos básicos que llevaron a la crisis: los problemas económicos, los problemas de gobierno y los problemas fiscales, que se combinan para crear una crisis de legitimidad.

Problemas económicos:

  • Crisis económica de 1973.

  • Bajas tasas de crecimiento económico.

  • Aumento del desempleo.

  • Disminución de las tasas de inversión.

Problemas de gobierno:

  • Sobrecarga del Estado.
  • Problemas de crecimiento.
  • Crecimiento administrativo y burocrático.
  • Creciente complejidad.
  • Debido a su enorme tamaño, dificultades de coordinación y control.

Problemas fiscales:

  • Falta de equilibrio entre el gasto en servicios para el ciudadano y, su disposición a pagar por estos en forma de impuestos por el aumento de las necesidades sociales al producirse la crisis económica y el aumento del paro.
  • Los gobiernos comienzan a ser impopulares, sobre todo cuando adoptan la medida de aumentar impuestos para mantener las mismas prestaciones.